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Imaginación: ¿soñar despierto es una pérdida de tiempo?

¿Te pierdes a menudo en tus pensamientos? Qué significa la faceta imaginación, qué dice la investigación sobre soñar despierto y la creatividad, y cómo se mide.

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Imaginación: ¿soñar despierto es una pérdida de tiempo?

Vas en el autobús mirando por la ventana. De pronto estás en otro sitio por completo: planeando un viaje que quizá nunca hagas, repasando una conversación o inventándote una historia sobre la mujer del asiento de delante.

Y entonces te pasas de parada.

De niño quizá te dijeron que dejaras de soñar despierto y prestaras atención. Pero ¿perderse en los propios pensamientos es de verdad una pérdida de tiempo?

En el modelo de los Big Five, la tendencia a tener una vida interior rica se llama imaginación. Es una de las seis facetas de la apertura a experiencias y describe cuánto disfruta una persona de la fantasía, de soñar despierta y de perderse en sus pensamientos.

¿Qué significa imaginación?

En el lenguaje cotidiano, «imaginativo» suele significar creativo o con facilidad para tener ideas. En psicología de la personalidad, la faceta es más concreta. Trata de cuánto espacio ocupa tu mundo interior y de cuánto disfrutas estando en él.

Las personas con una puntuación alta suelen reconocerse en esto:

  • Tienes una vida interior intensa y te imaginas con facilidad escenas, personas y lugares.
  • Te gusta dejar que tus pensamientos vuelen libres, aunque no tengan un objetivo.
  • Sueñas despierto a menudo, y lo disfrutas.
  • Puedes hundirte tanto en tus pensamientos que pierdes la noción de lo que pasa a tu alrededor.
  • A veces la realidad te parece un poco sosa comparada con lo que eres capaz de imaginar.

Una imaginación alta no significa que hayas perdido el contacto con la realidad, ni que seas necesariamente artístico. Describe una preferencia, no un talento.

Lo importante no es lo creativo que seas, sino cuánto disfrutas pasando tiempo en tus propios pensamientos.

Casi todos nos evadimos mucho más de lo que creemos

Soñar despierto no es cosa solo de soñadores.

Investigadores de Harvard desarrollaron una aplicación para móvil que contactaba con las personas en momentos aleatorios del día y les preguntaba qué estaban haciendo, en qué estaban pensando y cómo se sentían. Descubrieron que la gente pensaba en algo distinto de lo que estaba ocurriendo casi con la misma frecuencia con la que pensaba en lo que realmente estaba haciendo.

El estudio también halló que la divagación mental solía ir acompañada de un peor estado de ánimo en ese momento. Los investigadores lo resumieron en el título de su artículo: una mente que divaga es una mente infeliz.

Parece una mala noticia para los soñadores. Pero el estudio medía la divagación mental en el momento, no la imaginación como rasgo de personalidad. Y, como muestran los siguientes estudios, el contenido de la ensoñación importa muchísimo.

Soñar despierto puede darte mejores ideas

Mucha gente ha tenido su mejor idea en la ducha o paseando. Un estudio de 2012 lo puso a prueba en el laboratorio.

Los participantes trabajaron primero en una tarea de creatividad: encontrar tantos usos poco habituales como pudieran para objetos cotidianos. Después hicieron una pausa. Unos hicieron una tarea exigente, otros una tarea fácil que dejaba espacio para que la mente divagara, otros descansaron y otros no tuvieron pausa.

Al volver a los mismos problemas, quienes habían hecho la tarea fácil mejoraron claramente más que los demás. Ese grupo también dijo haber divagado más, pero no haber pensado más a propósito en la propia tarea.

Los investigadores concluyeron que las actividades sencillas que dejan que los pensamientos se dispersen pueden ayudar a resolver problemas de forma creativa. La idea no es que estés pensando en el problema, sino que tu mente queda libre para hacer conexiones por su cuenta.

No todas las ensoñaciones son iguales

El psicólogo Jerome L. Singer dedicó décadas a estudiar las ensoñaciones y distinguió entre distintos estilos. Un estudio de 1997 comparó estos estilos con los Big Five en 103 adultos jóvenes.

Los resultados fueron reveladores:

  • Las ensoñaciones positivas y constructivas, lúdicas, vívidas y a menudo orientadas al futuro, se relacionaban con la apertura a experiencias.
  • Las ensoñaciones de culpa y pesimismo, en las que los pensamientos giran en torno a preocupaciones y errores, se relacionaban con el neuroticismo.
  • El escaso control de la atención, no poder mantener los pensamientos donde quieres, se relacionaba negativamente con la responsabilidad.

Dicho de otro modo, la faceta imaginación trata sobre todo del primer tipo: disfrutar de tu mundo interior. Darle vueltas a las cosas y rumiar pertenecen a otra parte del modelo de personalidad.

La imaginación no es lo mismo que el ensueño excesivo

Hay un fenómeno que los investigadores llaman ensoñación desadaptativa (maladaptive daydreaming). Describe a personas que pasan horas al día en mundos de fantasía muy detallados, hasta el punto de descuidar sus relaciones, el trabajo y otras responsabilidades, y que sienten que no pueden parar.

Un estudio de diario de 2018 siguió durante 14 días a 77 personas que se identificaban a sí mismas con este problema. Los días en que aumentaban las ensoñaciones también aumentaban síntomas como el bajo estado de ánimo, la ansiedad y los síntomas obsesivo-compulsivos, junto con más emociones negativas.

La ensoñación desadaptativa no es un diagnóstico oficial, sino un concepto que los investigadores todavía están estudiando. Lo importante es la diferencia: una puntuación alta en imaginación significa que disfrutas de tu mundo interior. La ensoñación desadaptativa trata de perder el control sobre él, y de que cueste más de lo que aporta.

Si soñar despierto ocupa tanto que te causa malestar o afecta a tu trabajo, tus estudios o tus relaciones, puede ayudarte hablar con tu médico o con un psicólogo. Una puntuación de los Big Five no puede decirte si esto es tu caso.

¿Qué significa una puntuación alta o baja?

Imaginación alta

Tienes una vida interior rica y a menudo usas la fantasía para hacer el mundo más interesante. Puede que se te dé bien imaginar posibilidades, jugar con ideas y ver cómo podrían ser las cosas de otra manera.

La parte negativa puede ser que te evadas en el momento equivocado: en reuniones, en conversaciones o en el autobús cuando tenías que bajarte.

Imaginación baja

Tienes los pies más puestos en el aquí y el ahora. Prefieres los hechos a la fantasía y tiendes a centrarte en lo que es real y concreto más que en lo que podría ser.

Eso no es falta de creatividad. Muchas personas con puntuación baja resuelven problemas de forma práctica, se fijan en lo que realmente tienen delante y saben terminar lo que empiezan.

Ambas descripciones se refieren a tendencias típicas, no a reglas que se cumplan en todas las situaciones.

En el día a día

  • En el trabajo: Una imaginación alta puede ser una ventaja en empleos que piden ideas nuevas, historias o planificación a largo plazo. Las tareas rutinarias pueden dar a tus pensamientos espacio para divagar, para bien o para mal.
  • En las conversaciones: A veces puedes perder el hilo porque un pensamiento te llevó a otra parte. Muchas personas con mucha imaginación valoran a las parejas que pueden seguirlas en sus desvíos mentales.
  • Al aprender: Imaginar lo que lees puede ayudarte a recordarlo. Al mismo tiempo, las clases largas pueden convertirse fácilmente en el punto de partida de una ensoñación.
  • En el tiempo libre: Los libros, las películas, los videojuegos y los juegos de rol son lugares naturales para una imaginación potente.

¿Puede cambiar la imaginación?

La personalidad es bastante estable, pero no está fijada. Lo que a menudo sí puedes influir es cuándo se dispersan tus pensamientos.

En un estudio aleatorizado de 2013, los participantes hicieron un curso de mindfulness de dos semanas. Después tenían menos pensamientos que los distraían durante las pruebas, y les fue mejor tanto en una prueba de comprensión lectora como en una de memoria de trabajo.

Eso no significa que debas dejar de soñar despierto. Para muchas personas es más útil elegir cuándo dejar que la mente divague:

  • Usa los paseos, la ducha o las tareas sencillas como «tiempo para pensar» deliberado.
  • Cuando necesites concentrarte, fíjate en cuándo se dispersan tus pensamientos y tráelos de vuelta con suavidad.
  • Apunta las ideas que te surjan para no tener que retenerlas.
  • Observa si tus ensoñaciones son lúdicas o sombrías. Darle vueltas a las cosas no es lo mismo que imaginar, y puede necesitar otro enfoque.

Preguntas frecuentes

¿Soñar despierto es señal de poca inteligencia o de pereza?

No. Todo el mundo sueña despierto, y la investigación indica que puede ayudar a resolver problemas de forma creativa. Se convierte en un problema sobre todo cuando ocurre en el momento equivocado o cuando el contenido es sobre todo preocupación y rumiación.

¿Soy creativo si puntúo alto en imaginación?

No necesariamente. La faceta mide cuánto disfrutas de tu mundo interior, no lo bueno que eres creando algo. La imaginación puede ser una fuente de creatividad, pero hace falta práctica y esfuerzo para convertir las ideas en algo concreto.

¿Qué diferencia hay entre imaginación e intelecto?

La imaginación trata de la fantasía y las imágenes interiores, mientras que el intelecto trata de disfrutar con ideas abstractas, teorías y razonamientos. Puedes disfrutar soñando despierto sin que te gusten las discusiones filosóficas, y al revés.

¿Cómo se mide la imaginación en el test de los Big Five?

Nuestro test se basa en el IPIP-NEO-120, donde cada faceta se mide con cuatro afirmaciones. En el caso de la imaginación, tratan de tener una imaginación vívida, disfrutar fantaseando, gustarte soñar despierto y gustarte perderte en tus pensamientos. Interpreta la puntuación como señal de un patrón, no como una descripción completa de ti.

Descubre tu puntuación

La imaginación es solo una de las seis facetas de la apertura a experiencias. Puedes puntuar alto en imaginación y bajo en intereses artísticos o en espíritu aventurero.

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